Triángulo
Sus caderas lo llamaban. La tomo por la cintura, la beso sin dejar que ella se despegará. Al termino del beso lo miro y dijo: ella, la de la esquina es mi pareja.
En casa
No queria volver a su casa.
Jamás se había movido de ella.
El admirador
En las tardes le encantaba mirar a aquel niño jugando inmovil en la placidez de un marco dorado.
Aquel día su colección fue saqueada y a la tarde siguiente el niño ya no estaba.
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